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“Lo que está bien, no está mal”
http://weblogr.net/2006/08/05/el-filosofo-de-guemez/
Aunque uno de los ideales de la vida humana es el autogobierno, es decir, ser dueños y responsables de nuestros actos y decisiones responsablemente, será difícil encontrar ciudad o civilización alguna que esté desprovista de algún tipo de código de conducta o leyes. En la historia de nuestra civilización están consignados demasiados abusos que tuvieron que ser posteriormente paliados a través de reglas que frenaran y castigaran dichas conductas.
El ser humano desde tiempos muy remotos se dio cuenta de que necesitaba fijar criterios y ordenamientos para regir la convivencia y asegurar la supervivencia de sus ciudadanos; hay muchos ejemplos en la historia de distintos tipos de códigos, como serían: El Código de Hamurabi, Los diez mandamientos, El código Romano, entre los más conocidos de la antigüedad. Algunos de éstos, guardaban un carácter de observancia religiosa, civil o gubernamental, pero a final de cuentas eran leyes, normas, códigos de conducta para regular la actividad humana.
http://es.wikipedia.org/wiki/Codificaci%C3%B3n_%28derecho%29
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3digo_de_Hammurabi
http://es.wikipedia.org/wiki/Diez_Mandamientos
Ante las legislaciones y códigos siempre existirán diferentes tipos de actores: los que legislan y exigen, los que las observan minuciosa y escrupulosamente, los que las evaden y combaten y también los que se sitúan en una posición más allá de las mismas, tratando de captar su espíritu y esencia, dando siempre varios pasos delante de sus contemporáneos en cuanto a cumplimiento, civilidad y responsabilidad social se refiere.
Algunos de los beneficios de las leyes (al menos en teoría) son: la búsqueda del bien común, fortalecer el derecho de todo individuo a su diversidad y dignidad, por supuesto el derecho de los que son minorías, procurar una mayor equidad e igualdad, proteger a los más indefensos de una Sociedad, plasmando en regulaciones lo que el sentido común, los derechos humanos universales y la experiencia le han ido aportando como fuentes básicas para orientar la vida en común.
Hay leyes de carácter privado y muchas otras de observancia pública. Entre particulares y entre grupos y naciones. Hoy en día se observa un esfuerzo esperanzador de colaboración entre naciones para impulsar la justicia, la equidad y el desarrollo de las naciones; un buen ejemplo son los Objetivos de Desarrollo del Milenio, impulsado por la ONU y en el cuál, las principales naciones del mundo se comprometieron a colaborar en metas comunes para toda la humanidad en cuanto a desarrollo se refiere.
http://www.un.org/spanish/millenniumgoals/
A continuación les cito 2 ejemplos que me gustaron mucho de Reglas que me parecen estar muy a tono con el Nuevo Milenio, unas son de tipo más empresarial y pragmáticas y las segundas son de una mayor profundidad, abarcando incluso el aspecto espiritual de la vida y de las personas.
Si le agradan asúmalas, apóyelas, si no es así, al menos le servirán como ejemplo para crear las propias, de cualquier manera, son buenos consejos para todos los que vivimos en el siglo XXI, sin importar ideologías, sexo o edad. Hasta nuestra próxima entrada.
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